El Terruño y el vino en España.

Terruño viene del término francés "terroir", conjunto de características muy determinadas, esto engloba el clima, la altitud, la latitud, y el propio suelo, que hacen que un vino sea diferente del resto.

Cada Terruño aporta una singularidad distinta a cada vino, siendo la vid el gran trasmisor, que aportará a la uva unas cualidades u otras, dependiendo de factores como la humedad, la orientación, su tipo de suelo, su drenaje…

En España concretamente, en el terruño se unen muchos factores para dar forma a tantas y tantas variedades y Denominaciones de Origen que se extienden por todo el país. España tiene el privilegio de contener dentro del mismo territorio los climas Mediterráneo y Atlántico y una cantidad de ríos innumerables.

Terroir vino españa

Todo esto a conformado diferentes tipos de suelos y subsuelos, donde las arenas, los limos, las gravas, las pizarras, los granitos, las arcillas, los cascajos y los cantos rodados, forman una morfología propia de cada terruño.

Hay algunos elementos del terruño, que cuya acción sobre la calidad de los vinos es notable, como son:

El Hierro: juega un papel muy importante en la intensidad colorante, en especial de los vinos tintos.

El Calcio: juega un papel importante en los aromas y en el grosor de los frutos, un terruño Calcáreo le dan mucha elegancia a los vinos, imprimiendo una sedosidad apreciable.

El Magnesio: en dosis elevadas, convierte al suelo en baldío, donde no se podría cultivar, y en niveles muy bajos en el terruño, completa la acción de la caliza y le otorga al vino armonía.

Sílice: da lugar a unos vinos ligeros, aromáticos, finos, digestivos y agradables.

Arcilla: le aporta al vino pastosidad y tanino, los suelos pedregosos que contienen arcilla están más llenos, más completos y dan una duración más larga que los arenosos.

Cuando un suelo tiene arcilla, sílice y caliza, se alcanzan vinos muy completos.

Las gravas, los cascajos, los guijarros, los pedruscos o las pizarras, además de favorecer el drenaje, contribuyen de manera notable a la maduración, manteniendo todo el calor proyectado por el sol en su interior y liberándolo en las horas nocturnas, también actúan como condensadores de humedad corrigiéndolo en casos extremos.

La sal es uno de los grandes enemigos de la vid, si nos encontráramos con un terreno donde exista sal, nos encontraremos con problemas en el desarrollo de la planta, desaconsejando plantar en terrenos donde los niveles de CINa son superiores a 1,5 por 1000.

Otro factor negativo para los suelos y los subsuelos es la humedad, ya que nos va asfixiando lentamente el sistema radicular, provocando podredumbres y amarilleo y raquitismo.

Respecto al sol y la iluminación, cuanto más fuerte sea la insolación, la uva contendrá más azúcar y el vino será más alcohólico.

Los cambios climáticos que está sufriendo el planeta, esta cambiado las zonas vitivinícolas del mundo, España cuenta en casi todo su territorio total, con infinidad de variedades de suelos, subsuelos y uvas que se van adaptando poco a poco a todos estos cambios que hacen cambiar o desaparecer los cultivos de ciertas variedades de uvas. Aun así, sin ninguna duda, España sigue y seguirá produciendo vinos de  mayor calidad y con multitud de cualidades, todo ello debido a la gran diversidad de Terruños que lo invaden.